{"id":2157,"date":"2006-06-26T00:34:00","date_gmt":"2006-06-26T00:34:00","guid":{"rendered":"http:\/\/abobrinhasdepretto.wordpress.com\/2006\/06\/26\/un-mundo-de-desafios\/"},"modified":"2006-06-26T00:34:00","modified_gmt":"2006-06-26T00:34:00","slug":"un-mundo-de-desafios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.ufba.br\/nelsonpretto\/2006\/06\/26\/un-mundo-de-desafios\/","title":{"rendered":"Un mundo de desaf\u00edos"},"content":{"rendered":"<table width=\"500\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"3\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"500\" bgcolor=\"#e7e7e7\" colspan=\"2\" class=\"resumen\">&nbsp;<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"500\" colspan=\"2\">\n<p><b>Un mundo de desaf&iacute;os<\/p>\n<p>Nelson Pretto &#8211; www.pretto.info<br \/><\/b><\/p>\n<p>Los desaf&iacute;os del mundo actual son extraordinarios. Nos basta                leer la prensa para comprobarlo a diario. Ellos son de todos los                tipos, desde el pol&iacute;tico y cultural hasta el cient&iacute;fico,                y tambi&eacute;n los educativos. Los movimientos antiglobalizaci&oacute;n                ganan una gran dimensi&oacute;n con el incremento de las grandes                acciones de protesta que han ocupado las plazas en varias partes                del mundo, desde 1998, demostrando que otro mundo es posible, como                afirma el eslogan del Foro Social Mundial de Porto Alegre. Desde                otra perspectiva, teniendo en cuenta el 11 de septiembre, en Nueva                York, y el 11 de marzo, en Madrid, las reacciones han sido m&aacute;s                violentas, lo que nos lleva a pensar en la existencia de un terrorismo                de alto valor agregado, como sugiere Jos&eacute; Geraldo de Sousa                J&uacute;nior , ya que agrega en sus acciones los avances de la                ciencia y de la t&eacute;cnica.<\/p>\n<p>Para Atilio Bor&oacute;n, profesor de la Universidad de Buenos                Aires, que se ha destacado en los estudios y manifestaciones contra                la inexorable perspectiva del capitalismo, la discusi&oacute;n sobre                el capitalismo ha desaparecido de la agenda p&uacute;blica mundial                porque &quot;ella es considerada, y este es el mayor triunfo ideol&oacute;gico                del neoliberalismo, como fen&oacute;meno natural, como la cristalizaci&oacute;n                de tendencias innatas, adquisitivas y posesivas de la especie humana,                y no como una creaci&oacute;n hist&oacute;rica de clases y agentes                sociales concretos movidos por sus intereses fundamentales&quot;                (Bor&oacute;n, 2001, p. 39). En otras palabras, el sistema capitalista                nos impone pensar que no hay otras alternativas sino la propia.<\/p>\n<p>Las movilizaciones contrarias a esa visi&oacute;n &uacute;nica                del mundo -&iexcl;guiada por la econom&iacute;a!- inducen a que                pensemos en el mercado como un gran legitimador de todo que nos                ha llevado a vivir una nueva gran guerra, como afirma Alvin Toffler,                que pone en confrontaci&oacute;n a las ONG (Organizaciones No Gubernamentales)                -por ejemplo la Abong, Attac, Greenpeace, A&ccedil;&atilde;o Educativa,                entre tantas otras- y las llamadas Organizaciones Intergubernamentales                (ING), como por ejemplo el Fondo Monetario Internacional o el Banco                Mundial, entre otras.<\/p>\n<p>Ese enfrentamiento se ha materializado de forma simb&oacute;lica                durante la realizaci&oacute;n del Foro Social Mundial de Porto Alegre                (Brasil), en el a&ntilde;o 2001, en la misma &eacute;poca que en                Davos, Suiza, se reuni&oacute; el Foro Econ&oacute;mico Mundial.                En realidad, esa nueva guerra es una discusi&oacute;n sobre la perspectiva                adoptada a partir de una globalizaci&oacute;n centrada, &uacute;nica                y exclusivamente, en la l&oacute;gica de un mercado legitimador                de todos los procesos.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista educacional esto es dram&aacute;tico, ya                que reduce la idea de formaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a como                siendo una simple formaci&oacute;n para el mercado, o sea, la ciudadan&iacute;a                se confunde con el mero derecho del consumidor. Por lo tanto, el                concepto de ciudadan&iacute;a precisa ser reinventado, para que                se pueda comprender que formar un ciudadano es mucho m&aacute;s                que formar un consumidor. Seguramente es importante la formaci&oacute;n                del consumidor, pero solamente como un elemento, una parte, de un                concepto mucho m&aacute;s amplio que es el de ciudadano. Para nosotros,                la ciudadan&iacute;a es un espacio de enriquecimiento de la formaci&oacute;n                del ser, un espacio del hombre y de la mujer productores de culturas,                de conocimientos, de bienes, no limit&aacute;ndose, por lo tanto,                solamente a la formaci&oacute;n de un mejor consumidor.<\/p>\n<p>Lo peor, es que esta perspectiva de consumo se ampl&iacute;a e                invade la escuela, transform&aacute;ndola &uacute;nicamente en un                espacio de cambio de mercader&iacute;as, siendo los alumnos transformados                en meros consumidores de un nuevo tipo de mercader&iacute;a: las                informaciones. Se instala as&iacute;, la escuela shoppingcenter,                donde se imparte la l&oacute;gica de la reproducci&oacute;n y la                proliferaci&oacute;n de las mismas tendencias, de la uniformidad                de todo y de todos o, como dijo Eduardo Galeano en una sesi&oacute;n                del primer Forum Social Mundial, se trata de la mcdonalizaci&oacute;n                del mundo. Este proceso, en &uacute;ltima instancia, busca trasformar                lo diferente en lo igual, o sea, es la b&uacute;squeda de la trasformaci&oacute;n                del otro en Yo. Para hacer esto, nada mejor que un sistema educacional                centrado tambi&eacute;n en la misma l&oacute;gica de uniformidad,                l&oacute;gica esta que se trasforma en un tipo de violencia caracterizada,                principalmente, por la exclusi&oacute;n, puesto que surge de la                perspectiva de la homogenizaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El l&iacute;der del movimiento zapatista de M&eacute;xico, subcomandante                Marcos, analiz&oacute; el fen&oacute;meno de la globalizaci&oacute;n,                en un art&iacute;culo distribuido por la Internet, afirmando de                manera enf&aacute;tica: &quot;el mundo es un archipi&eacute;lago,                un rompecabezas cuyas piezas se convierten en otros rompecabezas                y lo &uacute;nico realmente globalizado es la proliferaci&oacute;n                de lo heterog&eacute;neo&quot;.<\/p>\n<p>Con esta reflexi&oacute;n de &aacute;mbito general, podemos ahora                centrar nuestro foco de atenci&oacute;n en la educaci&oacute;n,                para comprender la importancia de hacer una cr&iacute;tica a las                actuales estructuras de la educaci&oacute;n y de las escuelas en                este contexto, ya que ellas pasan a desempe&ntilde;ar una funci&oacute;n                cr&iacute;tica de homogenizaci&oacute;n del mundo, una vez que insisten                en la b&uacute;squeda de trasformar el otro en Yo.<\/p>\n<p>Entendemos que la globalizaci&oacute;n debe ser pensada a partir                de otra perspectiva. Y esa otra perspectiva necesita ser comprendida                en su dimensi&oacute;n plural, un plural pleno, donde no tengamos                solamente la globalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, de la cultura                y de los valores en una &uacute;nica v&iacute;a. Necesitamos, por                lo tanto, pensar la globalizaci&oacute;n en m&uacute;ltiples v&iacute;as                o, como propon&iacute;a Milton Santos, &quot;una otra globalizaci&oacute;n&quot;                (Santos, 2002).<\/p>\n<p>Pensar en esa otra globalizaci&oacute;n significa pensar en otras                posibilidades de inserci&oacute;n del ciudadano en el mundo actual                y, por supuesto, dar a la educaci&oacute;n una gran importancia,                constituy&eacute;ndose en un espacio para la efectiva inserci&oacute;<br \/>\nn                de los sectores populares en el mundo de las im&aacute;genes y de                las informaciones en que vivimos y, para tal, la presencia de las                TIC son fundamentales. Sin embargo, esa inserci&oacute;n en la escuela                necesita estar acompa&ntilde;ada de una profunda reflexi&oacute;n                sobre sus usos y su apropiaci&oacute;n. Y adem&aacute;s de sus usos,                la propia cultura escolar en todos sus niveles debe ser heterogeneizada.                Las tecnolog&iacute;as, por lo tanto, son potencialidades ya que,                a pesar de tener la posibilidad de realizar un uso absolutamente                revolucionario de las mismas, lo que encontramos son proyectos que                las usan con la misma y tradicional l&oacute;gica de los medios                de comunicaci&oacute;n de masas. Los datos sobre el uso de Internet                en todo el mundo son muy claros. Un 50% de las visitas a sitios                en Internet, corresponden a s&oacute;lo el 1% de todos los sitios                disponibles en el mundo. Obviamente, estos son los mismos de siempre,                destac&aacute;ndose las grandes corporaciones como CNN, Amazon,                Globo, Starmedia, Terra, los grandes portales que ya conocemos y                que tienen, muchas veces, una relaci&oacute;n directa con los tradicionales                medios de comunicaci&oacute;n de masas. Portales que repiten en                Internet -potencialmente un espacio de comunicaci&oacute;n horizontal-                la l&oacute;gica de la emisi&oacute;n centralizada y distribuci&oacute;n                de informaciones, o sea, la l&oacute;gica broadcasting.<\/p>\n<p>El surgimiento de los llamados portales, especialmente aquellos                para la educaci&oacute;n, traen de nuevo un viejo dicho ya conocido:                somos incompetentes para navegar solos en este mar de im&aacute;genes                e informaciones, porque seguramente nos vamos a perder navegando.                La soluci&oacute;n tradicional, con la creaci&oacute;n de los portales,                (equivalente a la b&uacute;squeda de los iluminados pertenecientes                a la alta Cultura o a la Ciencia -ambas en singular y con la &quot;c&quot;                may&uacute;scula- y que definir&aacute;n por d&oacute;nde y c&oacute;mo                podemos\/debemos navegar) significa, metaf&oacute;ricamente, entrar                en el laberinto del mundo contempor&aacute;neo con el hilo de Ariadne                y con la br&uacute;jula garantizando el caminar y el retornar absolutamente                seguro, sin riesgo de p&eacute;rdida. Esta es, en &uacute;ltima                instancia, la l&oacute;gica tradicional del profesor conocedor de                todos los caminos y de sus peligros, dictando las reglas y procedimientos,                sin embargo ahora con nuevas y modernas tecnolog&iacute;as digitales.                Pido perd&oacute;n a Fernando Pessoa, el gran poeta portugu&eacute;s,                pero&#8230; navegar no es preciso &iexcl;Navegar es impreciso! Es tener                el coraje -y los medios, claro est&aacute;- para lanzarse a aventuras                con planes de navegaci&oacute;n que ofrezcan posibilidades, nada                m&aacute;s que posibilidades. Es andar al sabor del viento, muchas                veces por caminos distantes, para llegar a un puerto seguro.<\/p>\n<p><b>Para navegar, los medios son necesarios<\/b><\/p>\n<p>La democratizaci&oacute;n del acceso a estas tecnolog&iacute;as                exige acciones pol&iacute;ticas concretas y valientes. Algunas iniciativas,                como la de los Telecentros comunitarios, apuntan en esta direcci&oacute;n                y est&aacute;n contenidas en varios de los Programas Sociedad de                la Informaci&oacute;n en desarrollo en pr&aacute;cticamente todo                el mundo, con el objetivo de ofrecer a los ciudadanos acceso a esos                recursos tecnol&oacute;gicos.<\/p>\n<p>Pero no queremos s&oacute;lo los ordenadores en los telecentros                y en las escuelas para repetir el mismo modelo de educaci&oacute;n                -la educaci&oacute;n broadcasting-, porque ya sabemos que estas                concepciones no est&aacute;n resolviendo los grandes desaf&iacute;os                que presenta el mundo contempor&aacute;neo. La presencia de estas                tecnolog&iacute;as, desde las m&aacute;s simples, como los libros                impresos, a los ordenadores en red, produciendo nuevas realidades                (virtuales), posibilitan el establecimiento de nuevas conexiones.<\/p>\n<p>Lo que se quiere, es una educaci&oacute;n que parta del principio                de que el mundo contempor&aacute;neo exige conexiones, en todos                los sentidos. Conexiones que permitan a cada ciudadano poder participar                efectivamente, pero no s&oacute;lo desde la perspectiva de recibir                un entrenamiento para el uso del ordenador. Precisamos combatir                con vehemencia la idea de la alfabetizaci&oacute;n digital pura                y simple. Si la alfabetizaci&oacute;n digital est&aacute; desvinculada                de las dem&aacute;s alfabetizaciones, de las letras, de los n&uacute;meros,                de las ciencias, de la pol&iacute;tica, del cuerpo, en suma, de                todos los procesos de alfabetizaci&oacute;n que son necesarios para                la formaci&oacute;n del ciudadano, nos encontraremos una vez m&aacute;s                con el conocido analfabeto funcional, aquel que reconoce las letras                pero no sabe efectivamente comprender lo que est&aacute; leyendo,                s&oacute;lo que ahora, tendremos el analfabeto funcional digital,                aquel que sabe operar media docena de software pero sigue perteneciendo                al sector inferior de la pir&aacute;mide social, sin ninguna capacidad                de decidir. Esto impone a la educaci&oacute;n una enorme reflexi&oacute;n                sobre sus pr&aacute;cticas.<\/p>\n<p>Actualmente, seguimos poniendo en pr&aacute;ctica un modelo de                educaci&oacute;n atado a las antiguas l&oacute;gicas de los medios                de comunicaci&oacute;n de masa. Sin duda esta cuesti&oacute;n nos                trae a la memoria la gran semejanza que tiene con el modelo de educaci&oacute;n                bancaria, ya criticado por el educador brasile&ntilde;o Paulo Freire                (Freire, 2003).<\/p>\n<p>Nuestro grupo de investigaci&oacute;n est&aacute; trabajando en                otra perspectiva, la que propone una superaci&oacute;n de las llamadas                pedagog&iacute;as de la asimilaci&oacute;n, aquellas que buscan                tan solo inculcar en el ciudadano los valores de la cultura escolar,                la alta Cultura y la Ciencia (moderna), -ambas con la &quot;c&quot;                may&uacute;scula- a trav&eacute;s de determinados conocimientos,                como la universalidad de la ciencia, sin ning&uacute;n v&iacute;nculo                con sus necesidades presentes o futuras, y que no contemplan la                formaci&oacute;n de un ciudadano participativo, cr&iacute;tico,                que pueda producir conocimientos a partir de su cultura originaria.                Esas pedagog&iacute;as de asimilaci&oacute;n encuentran gran espacio                en las escuelas de los sistemas formales de educaci&oacute;n, ya                que se constituyen, esencialmente, en espacios que se centran en                la idea del orden, de la estabilidad, de la homogeneidad y de la                jerarqu&iacute;a. Basta que pensemos en la gesti&oacute;n de la                escuela, en las planillas de horarios, en los profesores con tiempos                parciales corriendo de escuela en escuela y sobretodo, en la concepci&oacute;n                del curr&iacute;culo a&uacute;n vinculada a la idea de asignaturas,                con prereq<br \/>\nuisitos y estructura lineal de presentaci&oacute;n de                contenidos. Para actualizar estos curr&iacute;culos, muchas veces,                s&oacute;lo agregamos al conjunto de asignaturas algunas novedades,                como la inform&aacute;tica o el v&iacute;deo educativo.<\/p>\n<p>Estamos proponiendo otra alternativa que llamamos pedagog&iacute;a                centrada en la diferencia, donde lo diferente sea considerado el                origen de todos los procesos. Aqu&iacute; es importante comprender                que esta concepci&oacute;n considera lo diferente como una oposici&oacute;n                a la idea de identidad. Lo que se busca aqu&iacute; es la posibilidad                de introducir en la educaci&oacute;n una perspectiva que tenga a                la diferencia como fundante de los procesos. Se instaura, as&iacute;,                un proceso colectivo de negociaciones de las diferencias, que pasan                a ser enaltecidas dejando de ser solamente soportadas, incluidas                en los procesos como elementos pintorescos e ilustradores de los                procesos de trasformaci&oacute;n del diferente en el homog&eacute;neo.                Esta perspectiva, de considerar lo diferente como idea de fundante,                nos lleva a pensar en un flujo de diferencias, donde los procesos                son enriquecidos con la participaci&oacute;n de todos. En este sentido,                no hay m&aacute;s actores que participan de los procesos educativos,                ya que todos pasan a ser autores de los procesos. Se aleja definitivamente,                en esta perspectiva, la idea de la b&uacute;squeda de trasformaci&oacute;n                del diferente en la cultura hegem&oacute;nica, en una especie de                encuadramiento, un encuadramiento dictado por el mercado<\/p>\n<p>Esas trasformaciones, nos inducen a pensar en la educaci&oacute;n                como una red de relaciones, donde no cabe m&aacute;s el curr&iacute;culo                cerrado y la dictadura del profesor. La educaci&oacute;n pasa a                ser vista en plural: las educaciones, que pasan a existir a partir                de redes permanentes de negociaciones, con el fortalecimiento del                trabajo de los profesores en una perspectiva colectiva, colaborativa                y solidaria, imponiendo, por lo tanto, un cambio radical en la formaci&oacute;n                del profesor. Esto exige, tambi&eacute;n, una articulaci&oacute;n                sindical absolutamente fuerte, puesto que todo eso s&oacute;lo se                hace con un profesor fortalecido y actuante pol&iacute;ticamente.                Esto demanda, tambi&eacute;n, pensar en la adopci&oacute;n de programas                libres (open source), no propietarios, a partir de una profunda                reflexi&oacute;n sobre las posibilidades de trasformaciones radicales                en la sistem&aacute;tica del derecho del autor, como es conocido,                del copyright, introduciendo la idea del copypleft, que aqu&iacute;                no deseamos desarrollar.<\/p>\n<p>Precisamos trasformar la educaci&oacute;n, y ella s&oacute;lo cambiar&aacute;                si cada escuela, cada espacio educacional, se trasformar en espacio                de producci&oacute;n de rebeld&iacute;as. Hoy, qui&eacute;n prepara                y acomoda, es el mercado. La escuela debe preparar un ciudadano                participativo y cr&iacute;tico, que analice y discuta los problemas                de la sociedad, buscando saber, incluso, si es &eacute;sta la conformaci&oacute;n                de la sociedad que queremos, desde el punto de vista educacional                hasta el punto de vista tecnol&oacute;gico.<\/p>\n<p>Los espacios educacionales -sean los espacios formales (las escuelas                tradicionales) o los espacios informales (las organizaciones no                gubernamentales), incluyendo los actuales y festejados cursos a                distancia- deben pasar a constituirse en procesos y espacios, concretos                y virtuales, de excitaci&oacute;n colectiva, cambiando la escuela,                haciendo que ella deje de ser un espacio de acomodaci&oacute;n,                para constituirse en un espacio colectivo de convivencia y vivencia                de culturas originarias, de grupos humanos diversos, produciendo                permanentemente el conocimiento y no solamente constituy&eacute;ndose                en un espacio de consumo de productos e informaciones.<\/p>\n<p><b>Bibliograf&iacute;a<\/b><\/p>\n<p>BORON, Atilio (2002): &quot;A nova ordem mundial imperial e como                desmont&aacute;-la&quot;, in SEOANE, J., e TADDEI, E. (org.): Resist&ecirc;ncias                mundiais, de Seattle a Porto Alegre. Porto Alegre, Vozes, pp. 37-88.<br \/>               CECE&Ntilde;A, Ana E. (2001): &quot;Pela humanidade e contra o neoliberalismo                &#8211; Linhas centrais do discurso zapatista&quot;, in SEOANE, J., e                Tadei, E. (org.): Resit&ecirc;ncias mundiais: de Seattle a Porto                Alegre. Petr&oacute;polis, RJ, Vozes, pp. 186-199.<br \/>               FREIRE, Paulo (2003): Pedagogia do oprimido. Rio de Janeiro, Paz                e Terra.<br \/>               PRETTO, Nelson de Luca (1999): Um escola sem\/com futuro: educa&ccedil;&atilde;o                e multim&iacute;dia. Campinas, Papirus.<br \/>               -, y SERPA, Luis F. (org.) (2002): Express&otilde;es de sabedoria:                educa&ccedil;&atilde;o, vida e saberes. Salvador, EDUFBA.<br \/>               SANTOS, Milton (2001): Por uma outra globaliza&ccedil;&atilde;o:                do pensamento &uacute;nico &agrave; consci&ecirc;ncia universal.                Rio de Janeiro, Vozes.<\/p>\n<p><b>Notas<\/b><\/p>\n<p>* Este texto ha sido producido como parte de las investigaciones                &quot;Educaci&oacute;n y Tecnolog&iacute;as de la Comunicaci&oacute;n                y de la Informaci&oacute;n: estado del arte y bibliotecas virtuales&quot;                y &quot;Pol&iacute;ticas Publicas en Educaci&oacute;n y Tecnolog&iacute;as                de la Informaci&oacute;n y de la Comunicaci&oacute;n&quot;, desarrolladas                por el Equipo de Investigaci&oacute;n Educaci&oacute;n, Comunicaci&oacute;n                y Tecnolog&iacute;as [http:\/\/www.faced.ufba.br\/gec] de la Facultad                de Educaci&oacute;n de la Universidad Federal de Bah&iacute;a, que                posee el apoyo parcial de la FAPESB y del CNPq. Agradezco a todos                los integrantes por las habituales reflexiones sobre la tem&aacute;tica                y, particularmente a Luis Felipe Serpa (in memorian) por las contribuciones.                Agradezco tambi&eacute;n a Roberto Aparici por sus contribuciones.<\/p>\n<p>1.- Discurso de Jos&eacute; Geraldo de Sousa J&uacute;nior, en                el Primer Telecongreso de Educaci&oacute;n de J&oacute;venes y Mayores,                en Brasilia, Brasil, de 21 a 23\/09\/2001.<\/p>\n<p>2.- Il Manifesto, http:\/\/www.ilmanifesto.it\/app\/marcos\/index.html,                capturado en 20-06-2003. Cursivas del autor.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<br \/>               Universidad Federal de Bah&iacute;a, Brasil<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td align=\"left\" colspan=\"2\">\n<table width=\"100%\" cellspacing=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"391\" bgcolor=\"#e7e7e7\" class=\"resumen\"><b>Correo electr&oacute;nico<\/b>:                    <a href=\"mailto:nelson@pretto.info\">nelson@pretto.info<\/a><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><span style=\"font-size:medium\">links: odt | pdf | <a href=\"http:\/\/www.rieoei.org\/opinion26.htm\">original<\/a> |<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Un mundo de desaf&iacute;os Nelson Pretto &#8211; www.pretto.info Los desaf&iacute;os del mundo actual son extraordinarios. Nos basta leer la prensa para comprobarlo a diario. Ellos son de todos los tipos, desde el pol&iacute;tico y cultural hasta el cient&iacute;fico, y tambi&eacute;n los educativos. Los movimientos antiglobalizaci&oacute;n ganan una gran dimensi&oacute;n con el incremento de las grandes acciones de protesta que han ocupado las plazas en varias partes del mundo, desde 1998, demostrando que otro mundo es posible, como afirma el eslogan del Foro Social Mundial de Porto Alegre. Desde otra perspectiva, teniendo en cuenta el 11 de septiembre, en Nueva York, y el 11 de marzo, en Madrid, las reacciones han sido m&aacute;s violentas, lo que nos lleva a pensar en la existencia de un terrorismo de alto valor agregado, como sugiere Jos&eacute; Geraldo de Sousa J&uacute;nior , ya que agrega en sus acciones los avances de la ciencia y de la t&eacute;cnica. Para Atilio Bor&oacute;n, profesor de la Universidad de Buenos Aires, que se ha destacado en los estudios y manifestaciones contra la inexorable perspectiva del capitalismo, la discusi&oacute;n sobre el capitalismo ha desaparecido de la agenda p&uacute;blica mundial porque &quot;ella es considerada, y este es el mayor triunfo ideol&oacute;gico del neoliberalismo, como fen&oacute;meno natural, como la cristalizaci&oacute;n de tendencias innatas, adquisitivas y posesivas de la especie humana, y no como una creaci&oacute;n hist&oacute;rica de clases y agentes sociales concretos movidos por sus intereses fundamentales&quot; (Bor&oacute;n, 2001, p. 39). En otras palabras, el sistema capitalista nos impone pensar que no hay otras alternativas sino la propia. Las movilizaciones contrarias a esa visi&oacute;n &uacute;nica del mundo -&iexcl;guiada por la econom&iacute;a!- inducen a que pensemos en el mercado como un gran legitimador de todo que nos ha llevado a vivir una nueva gran guerra, como afirma Alvin Toffler, que pone en confrontaci&oacute;n a las ONG (Organizaciones No Gubernamentales) -por ejemplo la Abong, Attac, Greenpeace, A&ccedil;&atilde;o Educativa, entre tantas otras- y las llamadas Organizaciones Intergubernamentales (ING), como por ejemplo el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, entre otras. Ese enfrentamiento se ha materializado de forma simb&oacute;lica durante la realizaci&oacute;n del Foro Social Mundial de Porto Alegre (Brasil), en el a&ntilde;o 2001, en la misma &eacute;poca que en Davos, Suiza, se reuni&oacute; el Foro Econ&oacute;mico Mundial. En realidad, esa nueva guerra es una discusi&oacute;n sobre la perspectiva adoptada a partir de una globalizaci&oacute;n centrada, &uacute;nica y exclusivamente, en la l&oacute;gica de un mercado legitimador de todos los procesos. Desde el punto de vista educacional esto es dram&aacute;tico, ya que reduce la idea de formaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a como siendo una simple formaci&oacute;n para el mercado, o sea, la ciudadan&iacute;a se confunde con el mero derecho del consumidor. Por lo tanto, el concepto de ciudadan&iacute;a precisa ser reinventado, para que se pueda comprender que formar un ciudadano es mucho m&aacute;s que formar un consumidor. Seguramente es importante la formaci&oacute;n del consumidor, pero solamente como un elemento, una parte, de un concepto mucho m&aacute;s amplio que es el de ciudadano. Para nosotros, la ciudadan&iacute;a es un espacio de enriquecimiento de la formaci&oacute;n del ser, un espacio del hombre y de la mujer productores de culturas, de conocimientos, de bienes, no limit&aacute;ndose, por lo tanto, solamente a la formaci&oacute;n de un mejor consumidor. Lo peor, es que esta perspectiva de consumo se ampl&iacute;a e invade la escuela, transform&aacute;ndola &uacute;nicamente en un espacio de cambio de mercader&iacute;as, siendo los alumnos transformados en meros consumidores de un nuevo tipo de mercader&iacute;a: las informaciones. Se instala as&iacute;, la escuela shoppingcenter, donde se imparte la l&oacute;gica de la reproducci&oacute;n y la proliferaci&oacute;n de las mismas tendencias, de la uniformidad de todo y de todos o, como dijo Eduardo Galeano en una sesi&oacute;n del primer Forum Social Mundial, se trata de la mcdonalizaci&oacute;n del mundo. Este proceso, en &uacute;ltima instancia, busca trasformar lo diferente en lo igual, o sea, es la b&uacute;squeda de la trasformaci&oacute;n del otro en Yo. Para hacer esto, nada mejor que un sistema educacional centrado tambi&eacute;n en la misma l&oacute;gica de uniformidad, l&oacute;gica esta que se trasforma en un tipo de violencia caracterizada, principalmente, por la exclusi&oacute;n, puesto que surge de la perspectiva de la homogenizaci&oacute;n. El l&iacute;der del movimiento zapatista de M&eacute;xico, subcomandante Marcos, analiz&oacute; el fen&oacute;meno de la globalizaci&oacute;n, en un art&iacute;culo distribuido por la Internet, afirmando de manera enf&aacute;tica: &quot;el mundo es un archipi&eacute;lago, un rompecabezas cuyas piezas se convierten en otros rompecabezas y lo &uacute;nico realmente globalizado es la proliferaci&oacute;n de lo heterog&eacute;neo&quot;. Con esta reflexi&oacute;n de &aacute;mbito general, podemos ahora centrar nuestro foco de atenci&oacute;n en la educaci&oacute;n, para comprender la importancia de hacer una cr&iacute;tica a las actuales estructuras de la educaci&oacute;n y de las escuelas en este contexto, ya que ellas pasan a desempe&ntilde;ar una funci&oacute;n cr&iacute;tica de homogenizaci&oacute;n del mundo, una vez que insisten en la b&uacute;squeda de trasformar el otro en Yo. Entendemos que la globalizaci&oacute;n debe ser pensada a partir de otra perspectiva. Y esa otra perspectiva necesita ser comprendida en su dimensi&oacute;n plural, un plural pleno, donde no tengamos solamente la globalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, de la cultura y de los valores en una &uacute;nica v&iacute;a. Necesitamos, por lo tanto, pensar la globalizaci&oacute;n en m&uacute;ltiples v&iacute;as o, como propon&iacute;a Milton Santos, &quot;una otra globalizaci&oacute;n&quot; (Santos, 2002). Pensar en esa otra globalizaci&oacute;n significa pensar en otras posibilidades de inserci&oacute;n del ciudadano en el mundo actual y, por supuesto, dar a la educaci&oacute;n una gran importancia, constituy&eacute;ndose en un espacio para la efectiva inserci&oacute; n de los sectores populares en el mundo de las im&aacute;genes y de las informaciones en que vivimos y, para tal, la presencia de las TIC son fundamentales. Sin embargo, esa inserci&oacute;n en la escuela necesita estar acompa&ntilde;ada de una profunda reflexi&oacute;n sobre sus usos y su apropiaci&oacute;n. Y adem&aacute;s de sus usos, la propia cultura escolar en todos sus niveles debe ser heterogeneizada. Las tecnolog&iacute;as, por lo tanto, son potencialidades ya que, a pesar de tener la posibilidad de realizar un uso absolutamente revolucionario de las mismas, lo que encontramos son<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pgc_meta":"","_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"","ocean_second_sidebar":"","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"","ocean_custom_header_template":"","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"","ocean_menu_typo_font_family":"","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"","_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[87,172,387],"class_list":["post-2157","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sem-categoria","tag-artigos","tag-educacao","tag-rieoei","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.ufba.br\/nelsonpretto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2157"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.ufba.br\/nelsonpretto\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.ufba.br\/nelsonpretto\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.ufba.br\/nelsonpretto\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.ufba.br\/nelsonpretto\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2157"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blog.ufba.br\/nelsonpretto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2157\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.ufba.br\/nelsonpretto\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.ufba.br\/nelsonpretto\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.ufba.br\/nelsonpretto\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}